Siempre es buena idea preparar unos huevos revueltos en el desayuno, o quizá acompañar el arroz con un huevo frito, o disfrutar de una ensalada con un huevo cocido, pero lo más importante, es saber cómo conservar los huevos camperos para que estén siempre en perfecto estado.

¿Qué influye en la conservación del huevo?

Es importante guardar los huevos en la nevera –en cuanto llegues de la tienda- o en un lugar alejado de fuentes de calor (cuando no dispongas de frigorífico). La clave para que un huevo mantenga su frescura es su propia barrera natural: la cáscara.
El complejo sistema de nanoestructuras externas, membranas y cámaras de aire que la conforman constituyen la mejor protección que pudiera imaginarse para la clara y la yema. De hecho, la llamada cutícula de la cáscara –la parte dura, formada por proteínas- es porosa y facilita el intercambio de gases, pero no el paso de microorganismos.
Las dos membranas que se pueden observar en la cara interna de la cáscara están siempre en contacto en toda la superficie del huevo, salvo en la cámara de aire, ubicada en la base o parte ancha del huevo, punto donde se separan levemente y de manera creciente a medida que pasan los días tras la puesta.

Conoce algunos trucos para conservar tus huevos camperos

Cómo saber que mis huevos camperos están en buen estado

En cualquier momento y en tu casa puedes comprobar si tus huevos están frescos a través de dos sencillas pruebas:

  • La prueba de flotación. Llena un vaso de agua y deposita dentro el huevo, con cuidado. Si cae al fondo, puedes comer el huevo con total tranquilidad, pues está fresco. Si se queda en medio, está perdiendo frescura; si flota, no es un huevo fresco.
    El motivo de que flote es que a medida que envejece va introduciéndose aire en su interior, porque su cáscara se deteriora y sus membranas se despegan, aumentando la cámara de aire.
  • La localización de la chalaza en el huevo cascado. Sobre un plato, observa si todavía cuenta con la chalaza, un cordón gelatinoso de color blanquecino pegado a la yema cuya función es mantenerla en el centro del huevo. Lo distinguirás bien porque destaca frente al amarillo intenso de la yema y la gelatina transparente de la clara. La chalaza es signo inequívoco de que el huevo está muy fresco.
    Por último, ante cualquier mal olor, desecha inmediatamente el huevo.

Cómo conservar tus huevos camperos más tiempo

Lo importante es que, una vez refrigerados, no experimenten vaivenes en su temperatura. Asimismo, manipula siempre los huevos con las manos y utensilios de cocina bien limpios. Si los huevos son camperos, adquiridos en un comercio de confianza, y has velado por su conservación, no tienes nada que temer.
Y es que en España rigen los Programas Nacionales de Control (PNC) de salmonella, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cuyos protocolos y controles se actualizan cada año. En ellos están recogidos los procedimientos que necesariamente deben seguir los granjeros de gallinas ponedoras. Desde que se implantaron estos programas, se redujeron considerablemente las toxiinfecciones alimentarias en nuestro país.